Emociones y ciclo menstrual

CICLO MENSTRUAL DESDE EL PUNTO DE VISTA EMOCIONAL – LAS 4 ESTACIONES

Hemos comentado en diferentes momentos que el ciclo menstrual es el período existente entre el primer día de la menstruación y el primer día de la menstruación siguiente.  

También sabes ya que ese período se divide en 4 fases: fase menstrual, folicular, ovulatoria y lútea. 

Ciclo-menstrual

También sabemos que cada una de estas fases tiene unas características neuroendocrinas propias, que se repiten de forma cíclica mes a mes, y que estas características neuroendocrinas están guiadas por el exceso o la carencia de hormonas concretas que son las encargadas de justificar cómo y porqué nos sentimos cómo nos sentimos.

FLUCTUACIÓN HORMONAL INFRADIANO

Si esto es totalmente nuevo para ti, creemos que te puede interesar leer el artículo ¿Qué es la ciclicidad femenina?, donde hablamos de los ritmos biológicos que afectan a nuestras ciclicidad, así como las características neuroendocrinas de cada fase y qué significa todo esto para nosotras.

En este artículo vamos a hablar de la parte más emocional del ciclo menstrual. Para ello vamos a comparar las fases del ciclo con las 4 estaciones del año. Ya que realmente, nosotras, no estamos ajenas a los ciclos que existen en este planeta, y es que “como es dentro, es fuera. Y como es fuera, es dentro” y cuanto antes entendamos e integremos esto, más fácil será ponernos a favor de nuestra propia naturaleza interna y fluir con ella.

Las fases del ciclo menstrual se asemejan a las estaciones de la siguiente manera:

Fase Menstrual – Invierno

Fase Folicular – Primavera

Fase Ovulatoria – Verano

Fase Lútea – Otoño

Como un ciclo lo contamos desde el primer día de menstruación hasta el primer día de la siguiente, vamos a hablar de las fases desde este punto de vista emocional también empezando por ahí.

Nos gustaría aclarar, antes de entrar en las fases propiamente dichas, que lo que aquí explicamos son unos parámetros generales sobre cómo el sistema endocrino puede afectar a nuestras emociones a lo largo del ciclo menstrual. 

Sin embargo queremos incidir en que lo más importante es que esto sirva para que aprendas, practiques o enfatices (si ya lo haces) una escucha interna propia. Y es que puede ocurrir que te encuentres en la fase menstrual y tengas un impulso de un gran deseo sexual. O en la fase ovulatoria y experimentes apatía o retraimiento. No estamos ajenas a nuestro entorno, condicionantes externos, o aspectos sociales, familiares, etc que siempre pueden alterar nuestra energía y predisposición.  Es decir que lo que verás aquí no es un dogma que se cumplirá siempre y exactamente así, aunque en muchos momentos se acercará bastante, lo más importante es que te sirva de guía para conocerte, comprenderte, respetarte y amarte. 

Fase menstrual – Invierno

Estos días de menstruación, que irán de 4 a 6 días según cada caso, se identifican como el invierno interior.

Y es que es momento de bajar revoluciones y ralentizar. Y como nos dice su estación, es tiempo de hibernar y quedarnos quietitas, recogidas, con mucho descanso y poco gasto de energía.  

Descanso en la Fase menstrual

Es momento de buscar intimidad, soledad y comodidad. 

Son días en los que debemos descansar más de lo habitual. Y gestionar muy bien el gasto de energía que decidimos hacer. 

Sería ideal en esta fase trabajar dos horas y el resto del día descansar. 

Pero, contrario a lo que parece, son días de conectar con nuestra creatividad e intuición. Ya que este período representa la muerte previa al renacimiento y es un momento en el que hay mucha comunicación cerebral. Durante estos días de menstruación es cuando más comunicación existe entre el hemisferio cerebral derecho e izquierdo y por eso es un buen momento para la reflexión y el cuestionamiento sobre cosas trascendentales de nuestra vida. ¿hacia dónde va? ¿qué quiero?…

También en estos días nuestra sensibilidad está a flor de piel y es un buen momento para disfrutar del arte, la música, la lectura o el cine. 

Podemos en esta fase dar rienda a la creatividad y la sabiduría interna. Así que escribir sobre tí misma y cómo te sientes, leerte, descansar, hacer siestas y cosas suaves sientan divino. 

A nivel físico es momento de movimientos más suaves, natación, caminatas, yoga, meditación…

Fase folicular (preovulatoria) – Primavera

La fase folicular, que es la que viene después de la menstruación suele durar de 7 a 10 días y se compara con la primavera porque es una fase de “renovación”, donde todo empieza de nuevo. 

Esta fase se caracteriza por sentirse con ganas de comernos el mundo. Y es que la sensación es de ir aumentando paulatinamente la energía. Se asemeja a la primavera porque es un período en el que estamos bien con nosotras mismas, con ganas de abrirnos y florecer. 

Es una fase donde experimentamos fuertes picos de actividad.

Estamos productivas desde el punto de vista intelectual y racional. 

Fase folicular concentración

Nos sentimos activas, independientes, rápidas, con capacidad de cuidar los detalles. Estamos agudas como un lince. Es fácil experimentar un discurso locuaz. 

Es el momento de iniciar o arrancar proyectos. De nuevos comienzos.

Es una fase en la que te sientes como una adolescente, rebelde. 

Es un buen momento para adelantar trabajo, pero un trabajo autónomo, de planificación, organización, calendarios, finanzas, pero no es momento de trabajar en grupo, ya que estamos un poco susceptibles a críticas y juicios (como buen adolescente estamos vulnerables a la opinión de los iguales).

También, esta fase puede ser un buen momento para abarcar aquellas tareas individuales que te dan más pereza. Ya que es un momento para ti. Pero no es el mejor momento para compromisos sociales. Ni para ocuparnos del cuidado de los demás. Estos días es mejor, si se puede, delegar estos compromisos. 

Aquí es donde podemos meternos más caña a nivel físico ya que nos viene bien el ejercicio físico activo y fuerte. Momento de hacer deportes más intensos. Cardio, pesas, baile…

Fase ovulatoria – Verano

Esta fase dura entre 3 y 5 días y se caracteriza por estar muy sociable. Es el momento del mes en el que te sientes con ganas de terraceo, estar fuera, con gente… Y por eso la asociamos al verano. Es una fase de expansión hacia afuera, de quedar con amigxs, de tener citas, reuniones y compromisos sociales.

Sin duda estos días son los especiales para “querer, cuidar, follar, reir, bailar, vivir y disfrutar”.

Fase folicular pico de actividad

Es momento de reuniones de trabajo y de gestión de equipos. Todas las reuniones, exposiciones y negociaciones nos saldrán bien en esta fase. Ya que tenemos muy buenas capacidades comunicativas. 

En la fase ovulatoria o el verano es un buen periodo para la resolución de conflictos y la conciliación. 

Como estamos en un momento donde nos sentimos más comunicativas, sociables, resolutivas y conciliadoras, puedes percibir que es un momento en el que te resulta innato nutrir a otras personas, cuidarlas.

Estos días estamos muy conectadas a la energía de la alegría, la satisfacción, y nos sentimos muy extrovertidas. Es fácil encontrar ropa que te sienta bien o cambiar la decoración de la casa. 

Es el momento que puedes tener mayor deseo sexual, debido a los altos niveles de estrógenos y testosterona que tenemos circulando por el cuerpo en esta fase. Y aunque podemos disfrutar del sexo en todas las fases del ciclo, en esta puede estar especialmente despierto tu impulso interno de satisfacerlo. 

A nivel físico puedes seguir dándote caña, ciclismo, baile, actividades grupales, cardio…

Fase lútea – Otoño

Esta fase es la que más se extiende en días, de 10 a 14, y es muy corporal. Arranca el otoño. 

El cuerpo se empieza a preparar para el invierno así que esta fase es la transición del subidón del verano al recogimiento del invierno. La energía empieza a girarse hacia adentro, hacia nosotras mismas. 

Vamos perdiendo las ganas de compartir actos sociales. Y por eso se asemeja al otoño,  porque es momento de ir soltando lo que nos sobra y nos vamos quedando con lo mínimo. 

Es una buena fase para tirar lo que nos sobra, deshacernos de cargas y poner límites.  

Es un buen momento del ciclo para hacer listas de todo lo que “no aguantas” de tu vida, en diferentes aspectos, trabajo, casa, relaciones…

Es una fase en la que debemos hacer lo que más nos gusta, ya que así al menos le pondremos ganas.

Fase lútea, haz cosas que te gusten que impliquen poca energía

Es un buen momento para cerrar proyectos o asuntos inconclusos que vamos arrastrando.

Este periodo es vulnerable, por todo lo que hemos explicado anteriormente, si no eres selectiva con tus prioridades, cuidas tus espacios y pones límites, es fácil que puedas experimentar irritación y/o tristeza. Es la típica fase donde puedes sentirte supersensible. 

Podríamos decir que la fase lútea se compone de dos partes, la primera en la que aun arrastramos algo de energía de la fase ovulatoria, pero que ya va de bajada, y la segunda que es plenamente lútea. Pues bien, si en esta primera parte no nos escuchamos y respetamos, la segunda mitad y la fase menstrual, se resienten muchísimo. Apareciendo SPM (síndrome disfórico) o posibles dismenorreas (dolor menstrual). 

En esta fase, la actividad física podría ir experimentando un descenso progresivo. Venimos de la fase ovulatoria donde el deporte puede ser más intenso y durante esta fase podremos ir poco a poco bajando la intensidad hasta llegar a practicar deportes suaves, mucho más desde el placer. 

Como decíamos al principio, esto es solo una guía general de lo que está pasando dentro de nosotras. Cómo, según el pico de qué hormona tengamos, es más probable que nos sintamos.

Cada una, después, tenemos una vida, una realidad, que va a afectar de igual manera en nuestro estado de ánimo. Estas directrices generales son útiles para entender cómo estamos biológicamente hablando, y pueden ayudarnos a afrontar y gestionar de una manera u otra lo que nos pasa fuera.

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